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Por el Maestro Orlando Jai Gurudev / @Yogasadhanas

Uno de los principios universales del Yoga (Yamas), es no apegarse  (Aparigraha), lo que comúnmente las personas asocian con falta de afecto o interés por alguien o algo.

El apego es un estado emocional de dos caras, una positiva que es el placer de lograr el objeto del apego y otra negativa, cuando una vez alcanzado aquello a lo cual  se está  apegado, comienza el miedo, la amenaza de perderlo y se acaba entonces la paz. Cuando se está apegado a algo o alguien, se cree que no se puede ser feliz sin tenerlo.

El desapego por el contrario, es tener confianza en sí mismo, lo cual implica no atesorar, no acaparar, no codiciar, generosidad en espíritu y acción. Aceptar estrictamente lo que se necesita y rechazar el resto. No gastar energía deseando lo que otros poseen (envidia). Autorresponsabilidad, entender que la vida se crea a cada instante. Actuar para progresar y conectarse con el sentimiento interno de totalidad. Aparigraha no significa no poseer nada, significa no ser poseído por aquello que se desea.

El Desapego significa que para adquirir cualquier cosa en el universo físico, hay que ser capaces de vivir sin ella. Esto no significa renunciar  a cumplir los deseos, sino dejar su realización en manos de DIOS, que es quien sabe lo que realmente conviene, en cada etapa de la evolución del ser. Tan pronto se renuncia al resultado, combinando al mismo tiempo los deseos con la confianza en la sabiduría y poder infinito de las leyes impersonales del universo, se consigue  lo mejor para cada uno.

El aparigraha resulta del cambio producido en un punto interno de referencia, cuando éste pasa del ego al espíritu. El yogui sabe que su naturaleza esencial es el Ser y es por ello que expresa su generosidad espontáneamente en todos sus pensamientos, sus palabras y sus actos.

En este sentido, la conciencia limitada refuerza las limitaciones; la conciencia expandida genera y crea conciencia de la abundancia. Implica la ausencia de aversión. Desaparece el ansia de acumular posesiones materiales. Esto no quiere decir que no se disfrute del mundo, sino que las personas no se dejan esclavizar por él. Es decir, a través de la práctica del yoga se cultiva la expansión de la conciencia, y gracias a ella se despierta en sí mismo la generosidad, porque la naturaleza misma es generosa.

“Cuando uno se establece en la no adquisición tiene la comprensión del propósito del nacimiento.”6 Sutra II, 39

En el desapego se aprende a amar, a amar en libertad, sin dañar a otros o a sí mismos.  Significa  aprender a amar, a preocuparse e involucrarse sin volverse locos. Dejar de crear un caos en la mente y en el medio ambiente. Se es capaz de tomar buenas decisiones acerca de cómo amar a la gente y de cómo solucionar los problemas. Es liberarse para comprometerse  y para amar de modo de poder ayudar a los demás sin lastimarse a sí mismos.

Las recompensas que el desapego  brinda son muchas: serenidad, una profunda sensación de paz interior, la capacidad de dar y recibir amor de una manera que enaltece y llena de energía, y la libertad para encontrar soluciones reales a los problemas.

Se encuentra la libertad para vivir la propia vida sin sentimientos excesivos de culpa o responsabilidad hacia los demás. En ocasiones el desapego llega a motivar y a liberar a la gente que se encuentra cercana, para empezar a solucionar sus problemas.

“El mundo está lleno de sufrimientos; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento es la eliminación del apego”. Buda